Viajamos a Molina de Aragón y el Parque Natural del Alto Tajo

  •   23/02/2018
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Estamos pasando uno de los inviernos más fríos de los últimos años, así que hemos decidido tomarnos nuestra cerveza SIN en uno de los sitios más fresquitos de España: Molina de Aragón, que además es la puerta de entrada al Parque Natural de El Alto Tajo.

Establecemos nuestro centro de operaciones en el pueblo de Ventosa, en la Casa Rural de El Royo. Desde aquí ya divisamos el Barranco de la Hoz, el sitio más visitado del Alto Tajo.

 

El Barranco de la Hoz es una de las formaciones rocosas más antiguas y excepcionales de España. En sus paredes anidan legiones de buitres leonados y en su valle el río Gallo discurre con un agradable murmullo.

 

En busca de más misterios seguimos rumbo al sur. A nuestro siguiente destino y más en esta época del año, solo se puede llegar con un 4×4. El viaje por estas pistas nevadas merece la pena porque al final nos encontramos la salvaje y hermosa Laguna de Taravilla. Sobre ella recaen muchas leyendas, como  la que dice que ahí se esconde el tesoro del Conde Don Julián. Unos las creerán otros no, lo que nadie duda es que aquí hay un verdadero tesoro: su fauna y su flora.

 

El parque tiene mil rincones más para enamorarse como el Barranco del Horcajo, o las cristalinas aguas del Tajo que tanto gustan a los cormoranes y garzas.

Camino de vuelta a Molina de Aragón vemos que aquí se pastorea a la oveja autóctona con mimo y cariño. En el casino del pueblo nos cuentan que Carlos Leal, su chef, prepara un lechazo de chuparse los dedos. Carlos lo asa lentamente adobado con una mezcla de sabores que solo él conoce.

 

Mientras se asa, nos pedimos una Cerveza SIN y picamos una especie de foie caliente exquisito llamado “morteruelo” y morcilla de la zona.

 

Nada mejor para hacer la digestión que un paseo por estas calles milenarias, así descubrimos el rincón del Mago de Boj. Un artesano que hace todo tipo de maravillas con las maderas y huesos que encuentra en los bosques.  Un poco más allá, conocemos a otro no menos sorprendente artista ¡un escultor de piedra único! se trata de un oficio casi perdido. Invierte cientos de horas y mucha pasión en cada trabajo.

 

Rematamos el paseo en el Museo de Molina, un “totum revolutum” en el que se puede ver desde fósiles de dinosaurios hasta una increíble colección de insectos. Una visita curiosa y divertida que merece la pena.

En definitiva, esta escapada es de lo más recomendable en cualquier época del año… sí, con frío y en invierno también.

 

 

 

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One thought on “Viajamos a Molina de Aragón y el Parque Natural del Alto Tajo

  1. Estupendo reportaje y magníficos paisajes. Fenomenal para dar a conocer zonas, sitios y lugares desconocidos pero con grandísimo encanto. Mi enhorabuena

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