Solo pasan frío los que quieren

  •   08/01/2016
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Aunque no lo creas, se puede conducir de lo más calentito mientras el termómetro marca negativo. Algunas motos ya traen sistemas calefactables de serie, como los puños de las BMW, pero si la tuya no los lleva, puedes estar tranquilo. Hoy te explicamos, junto a nuestro amigo Paco de Milla de Custom, cómo puedes preparar tu moto para los días más fríos del año.

Ropa calefactable: hay muchos sistemas en el mercado, como por ejemplo, los sistemas independientes, es decir, los que llevan su propia batería y no necesitan ningún tipo de conexión. Estas baterías se desenganchan fácilmente de la prenda a la que dan calor (desde ropa interior hasta chaquetones tres cuartos) y se recargan en una toma de corriente como la del teléfono móvil. La otra posibilidad es hacer una instalación sencilla conectada a la batería de tu moto que permita que tengas un enchufe de “chupete”. Este enchufe se puede conectar a las prendas que estén preparadas para ser calefactadas y pueden calentar cualquier tipo de prenda. Sin embargo, lo más eficaz para luchar contra el frío son los guantes. El precio de estos ronda los 120 euros.

Aunque su instalación es sencilla (se trata de un cable conectado a la batería, rojo a positivo y negro a negativo), te recomendamos que acudas a un mecánico de confianza si no eres un manitas. Lo instalará en un momento.

Asiento calefactable: algunos fabricantes permiten que se cambie todo el asiento de la moto (conductor y acompañante) por otro que sea capaz de producir calor a distintas intensidades. Esta resulta una de las opciones más caras, ya que ronda los 1.000 euros.

Puños: si ya cuentas con ellos y no quieres cambiarlos, todavía tienes una posibilidad para calentar tus manos. Se trata de unas fundas que se enganchan con velcro sobre los puños originales y que se conectan con la batería para así proporcionar calor gracias a la resistencia interna que lleva integrada. También puedes cambiar tus puños directamente por otros que sean calefactables, y mediante dos posiciones, podrás seleccionar la intensidad del calor. La instalación debería hacértela un profesional ya que es interna y no quedará ningún cable por el exterior. Su precio ronda los 120 euros.

Ya sabes, este invierno no tienes excusa para dejar tu moto en el garaje esperando que llegue la primavera. Sal, rueda, disfruta, ¡y tómate una cerveza SIN a nuestra salud!

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