Los efectos de los medicamentos y el alcohol en la conducción

  •   23/08/2018

Puesto que un gran porcentaje de los accidentes de tráfico sufridos en nuestras carreteras  se producen por culpa del factor humano, hemos de seguir incidiendo en algunos aspectos y recomendaciones que conviene no olvidar nunca, por muchas veces que los hayamos visto u oído en prensa, televisión, radio, etc.

Los efectos que el alcohol produce en las capacidades de conducción de una persona son más que sabidos, pero a pesar de esto, debemos seguir insistiendo en su peligrosidad.

Sin embargo, parece que con los medicamentos, al ser prescritos por un médico, o ser comprados de manera habitual y de forma legal en una farmacia, olvidamos que también van a producir efectos en nuestras capacidades lo suficientemente serios como para alterar nuestros sentidos y poder hacer que suframos o provoquemos un accidente.

Por lo tanto, vamos a tratar cada uno de ellos con la mayor sensatez y responsabilidad posibles.

LOS MEDICAMENTOS

¿Sabías que en entre un 5% y un 10% de los accidentes mortales están implicados los medicamentos y las enfermedades?

Conducir bajo los síntomas de alguna enfermedad ya está mermando nuestra capacidad para tomar decisiones y reaccionar ante las dificultades que presenta la conducción, pero si a esto le sumamos los efectos de la medicación que estemos tomando para nuestra enfermedad, estamos incrementando de manera notable las posibilidades de sufrir un accidente. Estos son algunos ejemplos:

-Conducir bajo los efectos de la alergia supone en ocasiones un riesgo similar a hacerlo con una alcoholemia aproximada de 0.5gr/l, debido sobre todo a la fatiga que suele producir, los problemas oculares, estornudos, etc. Además, parte de los antihistamínicos que se recetan producen somnolencia.

-Conducir bajo los efectos de la depresión supone hacerlo con un estado de ánimo completamente alterado, en muchas ocasiones con sueño y fatiga, con irritación o ansiedad y por lo tanto, tomando decisiones de una manera insegura.

Luego, ¿Qué podemos hacer por nuestra parte?

-No automedicarnos

-No mezclar medicamentos con alcohol

-Consultar con nuestro médico o farmacéutico los efectos del medicamento sobre la conducción.

-Identifique rápidamente los medicamentos con este aviso ya que afectan de manera negativa a la conducción.

 

Fuente: DGT, medicamentos y conducción.

 

EL ALCOHOL

¿Sabías que el alcohol está implicado entre el 30% y el 50% de los accidentes mortales?

Los efectos del alcohol son conocidos por casi todos, pero lo que simplemente debería ser unas copas con unos amigos en una celebración, o en una comida, puede traducirse en un fatal desenlace si lo mezclamos con conducción.

Una buena alternativa si nos apetece disfrutar de una cerveza y luego tenemos que conducir cualquier tipo de vehículo es optar por una cerveza sin alcohol.

Al consumir alcohol nuestros movimientos serán más torpes e imprecisos, calcularemos peor las distancias, nuestra capacidad visual será más reducida, y tendremos dificultad para estimar nuestra velocidad y la de los otros vehículos. Según aumente nuestro nivel de alcohol en sangre, podremos sentir euforia, rabia, perdidas de atención, sensación de falta de riesgo, etc.

Fuente: Pons Seguridad Vial.

 

Por lo tanto, recuerda que:

-La tasa más segura para conducir es 0,0.

-Si has bebido, no conduzcas, busca otra alternativa para volver a casa.

-Si superas 0,50mg/l en aire, eres reincidente, o te niegas a someterte a la prueba de alcoholemia, la sanción administrativa será de 1.000,00€ y retirada de 6 puntos del permiso de conducir.

-Si superas 0,60mg/l en aire la sanción será por la vía penal, suponiendo prisión de 3 a 6 meses, o multa de 6 a 12 meses, o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días, y la privación del derecho a conducir de entre 1 a 4 años.

 Eduardo Gómez-Pinto Fernández, director de proyectos de Fundación PONS

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