¿Cómo debemos comportarnos cuando rodemos en grupo?

  •   02/09/2015
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Cuenta la leyenda que los moteros somos tipos solitarios que rodamos por las carreteras a solas con nuestra moto, con el paisaje y la velocidad como únicos compañeros de viaje. A veces, la leyenda es cierta, pero no son pocas las ocasiones en las que preferimos rodar en compañía de otros. Compartiendo experiencias en las paradas y convirtiendo la conducción en eso que tanto nos gusta.

Rodar en grupo no es algo que tengamos que tomarnos a la ligera ya que debemos tener en cuenta una serie de factores y de consejos para que la experiencia sea positiva.

La primera, aunque parezca básica es una de la más importantes: todos los participantes deben conocer la ruta a seguir o al menos los principales puntos. Parece simple pero así evitamos que alguien se pierda o provoque altercados al no conocer el camino. Por ello, es necesario que antes de salir o la noche anterior, nos tomemos un tiempo para recordar la ruta.

El día de la salida debemos ser puntuales y llegar con todo a punto, esto es; llevar el depósito de gasolina lleno, el motor revisado, los neumáticos a punto, las luces, los frenos, etc.

Estableceremos unas pequeñas jerarquías en el grupo y unas pequeñas normas para que el buen funcionamiento del mismo. En la cabeza debe ir un conductor con cierta experiencia, que conozca la ruta y que sea el encargado de imprimir el ritmo al grupo, que no sea ni muy rápido ni muy lento.

En la cola, llevaremos al conductor más experimentado de todos, ya que será el que mantenga al grupo unido, que pueda ayudar a los que tengan problemas mecánicos, que avise al conductor principal por si hay que detenerse o darse la vuelta, etc.

El resto del grupo se situará de manera alternada a cada lado y no uno detrás de otro, así evitaremos colisiones en caso de frenada de emergencia porque la distancia de seguridad es mayor.

Después intentaremos acoplar nuestra velocidad a la del resto del grupo, facilitando el adelantamiento cuando sea necesario para no entorpecer al resto y además podremos aprender de quien nos adelante observando cómo conduce. Del mismo modo, intentaremos repostar en función de la máquina que tenga menor autonomía, lo mejor es hacerlo todos a la vez y no tener que esperar a ese que siempre se despista.

Y lo más importante, si no te sientes cómodo rodando con el grupo por su ritmo o forma de hacer las cosas, mejor no seguir. Es preferible estar cómodo y disfrutar de la experiencia que estar creando problemas y poner en peligro al resto del grupo.

Y, ya sabes, en grupo o solo, en la carretera nada de alcohol.

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